Alimentación en gerontes

Inevitablemente todos los perros llegarán a su etapa geriátrica, y los cambios en las estructuras celulares y bioquímicas, que son responsables de los signos visibles del envejecimiento no son reversibles. Sin embargo, a medida que la esperanza de vida de los perros bien cuidados continúa incrementándose, (debido a nuestro mejor entendimiento de la nutrición y del control de muchas condiciones de enfermedad severa) las necesidades de los animales más viejos se están haciendo más importantes.

Debido a que hay mucha variación entre las razas de perros domésticos, es muy difícil definir cuando un perro debería considerarse como un individuo geriátrico. Para las razas pequeñas, como el Beagle, la edad anciana no se hace aparente antes de los 10 años, mientras que el perro más grande del mundo, el Irish Wolfnound, no suele vivir más de 8 años.

“Cuanto mayor es el perro, mas temprano alcanzará la edad anciana”

Las investigaciones desarrolladas por Waltham en la Alimentación del perro geriátrico, han demostrado que las necesidades de energía de los perros geriátricos son menores que en los individuos más jóvenes. Los estudios indican que, como media, los perros geriátricos necesitan un 20% menos de calorías para el mantenimiento . Esta disminución puede estar ligada a:

En los perros labradores viejos, por ej., se encontró una disminución significativa en el tejido magro corporal (músculo) y un correspondiente aumento en porcentaje de grasa en perros geriátricos. Este cambio no se acompaña de un incremento en el peso total corporal, y no hay evidencias que sugieran que estos perros tiendan a la obesidad. Sin embargo se encontraron cambios en la conformación corporal, como grasa depositada alrededor de la parte inferior de las costillas, dando lugar a la forma clásica asociada a los perros viejos. Al ser las demandas metabólicas de tejido graso menores que las del tejido muscular magro, este cambio en la composición corporal da como resultado una menores necesidades energéticas. Como la grasa proporciona tanta energía concentrada será recomendable un moderado nivel de grasa para cubrir las necesidades reducidas de energía del perro geriátrico.

No hay evidencia alguna que sugiera que los perros viejos necesiten más o menos proteínas que los perros jóvenes, pero , sin embargo, deben mantenerse niveles adecuados para conservar la masa corporal. La calidad de las proteínas es importante, y éstas deben ser de alto nivel biológico y altamente digestible.

Resumiendo las necesidades nutricionales de los perros geriátricos son: