Blood Hound

Historia de la raza

El “Sabueso” es de origen belgas, pero fueron los ingleses los que le dieron a esta raza un gran impulso. Con anterioridad a esa época, estaba muy difundido en los Países Bajos y algunos testimonios, que se remontan a siglos pasados, describen a un perro de rastro, con la expresión triste y melancólica, muy similar al Bloodhound. Más adelante fue criado con gran celo y cuidado por los monjes del santuario de San Huberto hasta convertirse en el perro preferido para las jaurías reales, pero al ser lento para las cacerías fue utilizado como perro de rastro y de sangre (blood en inglés significa sangre) para seguir e indicar las presas heridas pero también para buscar personas perdidas o malhechores.

Características

De tamaño grande y fuerte constitución, alzada a la cruz : machos 67 cm, hembras 60 cm. Peso: de 40 a 48 kg. La cabeza con piel rugosa que cae abundante sobre la frente, la mirada es melancólica. Labios muy largos y colgantes. Son características sus orejas muy largas: si se hacen pasar por encima del hocico, lo superan en longitud; cuelgan hacia adelante contra las mejillas. Están recubiertas por un pelo fino, sedoso muy corto. El pelaje es corto y bastante duro sobre el cuerpo, espeso y cerdoso sobre las orejas y sobre el cráneo. Color: negro con manchas fuego o unicolor fuego. Pueden presentarse manchas blancas sobre el pecho y las extremidades.

Cuidados

Tener especial cuidado con los trastornos que pudiese sufrir en sus pabellones auriculares. Necesita ejercicio y grandes caminatas, en las que seguramente tirará de la correa con fuerza en procura de olores que le atraigan.

Carácter y Utilidad

Optimo sabueso para la caza mayor, no muy veloz pero de gran resistencia, es utilizado sobre todo, como buscador de indicios, ya que está dotado de un olfato realmente excepcional. Inteligente y afectuoso con el amo y con los niños, se muestra, sin embargo desconfiado con los extraños. Es un perro ladrador.