Bull Terrier

Historia de la raza

En 1830, cuando estaban en auge los combates entre Bulldog y toros, los aficionados a aquel “deporte” decidieron crear un perro que supiera lanzarse más ágilmente contra el enemigo. Cruzando el Bulldog con el viejo Terrier inglés y añadiéndole algo de sangre de Sabueso español, así nació el Bull Terrier. En 1860 James Hinks incorpora sangre de dálmata y de otros terriers ingleses con lo cual fijó las características actuales de la raza.

Características de la raza

Tiene la cabeza ovalada y bastante larga, sin stop; mandíbulas muy potentes; dientes sanos, fuertes y regulares; ojos oscuros, pequeños y almendrados, espalda robusta y musculosa, cuerpo redondeado y lleno, cola corta y llevada horizontalmente. Su manto está formado por pelo corto, duro y brillante. Colores: blanco absoluto, blanco con manchas negras o atigrado en la cabeza, atigrado, rubio, negro, tricolor. El estándar oficial no establece medidas y el peso debería estar comprendido entre los 23,5 y 28 Kg.

Cuidados

Su pelaje corto es de fácil cuidado . Su adiestramiento no resulta muy trabajoso. Además es bastante rústico . Por lo tanto sus cuidados no revisten gran trabajo.

Carácter

Violento en sus origen y actualmente gracias a una selección eficaz y el aporte de sangre de otras razas lo convierten en un perro de carácter regular.
Algo obstinado aunque responde bien al entrenamiento de obediencia. Es un perro afectuoso y sensible.Es muy dominante con sus congéneres, por ello se lo debe vigilar muy bien en la interacción con otros perros.

Utilidad

Originalmente fue creado para participar de la lucha de perros contra toros. Por su temperamento violento y brutal fue un gladiador muy apreciado en aquellos días, ya que prefería dejarse matar antes que soltar la presa. Cuando en 1850 se prohíbe este tipo de eventos se transformó en un compañero del hombre.
Empleado como guardián de las ovejas, cazador de roedores, perro de compañía, defensor de casas y personas.