San Bernardo

Historia de la raza

El San Bernardo es de orígenes muy antiguos: descendiente del Mastín del Tíbet y por lo tanto de los Mastines llevados por los romanos a los Alpes hace dos mil años. Pero con el aspecto de perro San Bernardo, éste aparece alrededor del año 1000, en el convento situado en el puerto de montaña del Gran San Bernardo, obra del padre Bernardo de Mentón. Por los monjes, el antiguo Mastín fue probablemente cruzado con Dogos alemanes y con perros de montaña de Pirineos. La continua y atenta selección que llevaron a cabo, condujo a la creación de esta estupenda raza, la cual aparece por primera vez en un escudo helvético de 1350. Sus proezas y popularidad como perro de salvamento se iniciaron hacia mediados del siglo XVIII.

Características de la raza

Es un coloso entre las razas caninas. Robusto, musculoso, con cabeza potente. La altura mínima prevista en el macho es de 70 cm y 65 en la hembra. Peso de 55 a 80 Kg. Cráneo ancho y ligeramente convexo, sobre cuya piel se forman arrugas bien visibles. Caña nasal derecha y stop pronunciado. Hocico más ancho que largo; labio superior colgante. Dentadura potente y completa. Ojos medianos, más bien pequeños, algo hundidos, situados más hacia delante que lateralmente, de color pardo oscuro. Las orejas, de tamaño medio caen lateralmente. Cuello fuerte y con papada. El pelo de largo medio, liso o algo ondulado, pero sin rizos ni crespo. Color del manto: rojo con manchas blancas, o blanco con manchas rojas. El rojo puede ser de tonalidades diversas. Frecuentemente con máscara negra.

Carácter

La fama como salvador y protector de personas aisladas y atrapadas bajo la nieve lo han convertido en un perro legendario. Es común identificarlo llevando un barrilito destinado a reanimar a personas víctimas del frío. Por eso mucha gente que desconoce la raza suele creer que es sumamente afectuosa , con gran capacidad de aprendizaje y que no es adecuado para cumplir la función de guardia. Sin embargo el perfil comportamental del San Bernardo difiere completamente de la creencia popular.
Es un animal muy defensor del territorio por su ladrido de alerta y por su gran decisión para entrar en acción ante la presencia de extraños. Junto a su gran tamaño, esta característica comportamental bastante más notoria en machos, hace que sea un buen perro de guardia. Si bien la hembras suelen ser afectuosas y medianamente obedientes. Los machos no son muy afectuosos. En general es un perro tranquilo, con bajo nivel de excitabilidad. Como es poco destructivo se puede adaptar a diferentes tipos de hábitat, incluso a departamentos amplios. En este caso requerirá gran dedicación de la familia, que deberá brindarle la posibilidad de realizar cotidianamente mucho ejercicio físico.

Utilidad

Como es bien conocido, ha sido empleado en el pasado para el rescate de viandantes y alpinistas que se encontraran en situación difícil a lo largo de los pasos nevados del Gran San Bernardo. En la actualidad, casi exclusivamente es un perro de compañía. Algunos ejemplares son actualmente empleados como perros de salvamento en los aludes.