Laminitis y claudicaciones en bovinos

Si bien tendemos a pensar que la prevención de las claudicaciones es una noción moderna, esto no es así. Ya los romanos del siglo I parecían tener bien cuidado de sus bueyes:

Los bovinos tendrán menos probabilidad de claudicar si sus pies son lavados en abundancia con agua fría cuando se les saca el yugo después del trabajo, y si sus tarsos, las coronas de sus pezuñas y el espacio interdigital son frotados con grasa para ejes.

Además, los veterinarios romanos estaban entre los investigadores más precoces que hayan registrado sus actividades en relación con claudicaciones. Una vez que perfecionaron las herraduras metálicas para caballos (“solea ferria”), dedicaron su atención a dispositivos similares para bovinos. El objetivo de los romanos fue aumentar las distancias de marcha por día antes de que los bueyes de tiro comenzaran a claudicar. Para este fin crearon la “demi solea”, una herradura metálica para pezuñas.

En 1534, el monje Petrus Magni redactó un manual sobre la realización de las actividades agrícolas en un gran monasterio. En éste, enfatizaba la importancia de un buen lecho y una buena limpieza para proteger las pezuñas de los bovinos de la podredumbre. La preocupación por prevenir las claudicaciones en los bovinos se refleja en un libro de Hess (1887), quien también describe la influencia destructiva de las heces y la humedad, y apunta la importancia de la higiene y la limpieza. Otras publicaciones del siglo XIX sobre este tema, observadas en la bibliografía, también dan testimonio de un temprano interés.

Antes de 1960, había dos libros dedicados exclusivamente a las claudicaciones de los bovinos: Malattie degli arti dei bovini (“Molestias en las articulaciones de los bovinos”), escrito por el profesor Giuseppe Gerosa (primera publicación en Milán, en 1929) y Klauenkrankheiten, escrito por Hess & Wyssmann, en 1931. Estos libros reflejan el estado del conocimiento en ese momento, el cual era muy considerable. Otras obras excelentes publicadas en la primera mitad del siglo XX trataban de anatomía (Wyssmann, 1902), micro anatomía (Mueck, 1928) y cirugía ortopédica, tanto en caballos como en bovinos (Ppeiffer & Williams, 1900).

LA IMPORTANCIA CLÍNICA DE LAS CLAUDICACIONES

La claudicación está siendo considerada como uno de los puntos más importantes en la salud animal, después de las alteraciones reproductivas y mastitis. Probablemente esta evaluación esté basada, en parte, en la prevalencia de este signo clínico y en la importancia económica de las enfermedades casuales. En otro sentido, la claudicación puede tener aun más importancia. Se pueden implementar protocolos de control bien establecidos tanto para la mastitis como para las alteraciones reproductivas; sin embargo, esto no es así en el caso de las claudicaciones. El aumento de la incidencia de tal signo, en particular en los rodeos lecheros, se debe en parte a que se está adoptando tecnología de producción sin que el usuario conozca las implicancias sobre salud animal.

BIENESTAR ANIMAL

Las patologías que causan claudicación están entre las enfermedades o alteraciones mas dolorosas que afectan a los bovinos. Otras condiciones dolorosas, tales como cólico renal o desplazamiento de abomaso, no son tan ubicuas como la claudicación. Es el número puro de las vacas con claudicación lo que hace que sea tan importante considerar este signo dentro de los indicadores de bienestar. En algunos rodeos lecheros, el 60% de las vacas pueden mostrar claudicaciones en algún momento del año; en un rodeo problema, esta cifra sube al 20% de los animales en un momento dado.

Se desconoce cuán grave es el dolor para la vaca. El animal muestra el dolor en el pie mediante cambios en su lenguaje corporal y esto es usado como base para puntuar la gravedad de la claudicación. Se presume que las vacas sienten dolor en los pies tanto como nosotros, ya que hay una densa red de fibras nerviosas sensitivas y un alto numero de terminaciones nerviosas, en particular en la región del bulbo de la suela del pie.

Se sabe que la incidencia de las claudicaciones ha sufrido un aumento considerable en los rodeos lecheros durante los años recientes y se ha alcanzado un punto en el cual está causando un nivel sin precedentes de sufrimiento entre los bovinos. Este pensamiento es apoyado por la considerable cantidad de fondos dedicados a la investigación sobre claudicaciones. Un buen ejemplo es el proyecto LameCow (“Claudicación de vacas”) 2002-2006, con un presupuesto de € 30.543.890, administrados por los miembros de la Unión Europea.

Lo fundamental para lograr el bienestar animal es la selección genética de las vacas lecheras. El potencial genético para la producción de leche en los Holstein se ha duplicado en los últimos 20-30. Los trabajadores de algunos países están alarmados porque la selección producción se ha intensificado a expensas de la selección de características no productivas, tales como los pies y los miembros, resistencia a las enfermedades y otros factores que contribuyan con la longevidad y la eficiencia funcional.

El dolor, e incluso las molestias, causan un considerable estrés. El dolor es sólo la punta del iceberg, ya que por casa lesión causante de dolor hay, posiblemente, muchas otras lesiones en la misma o en otras pezuñas. Sin embargo, el dolor puede no ser el único factor estresante para las vacas lecheras. en la actualidad, se cree que ciertos factores estresantes ambientales, llamados “factores de riesgo del manejo”, aumentan la posibilidad de desarrollar lesiones en las pezuñas que causen claudicaciones. Se ha observado que este mismo estrés está implicado en la presentación de otras alteraciones, en particular aquellas que afectan la fertilidad y, quizás, provocan la mastitis.

Los establos para las vacas están diseñados para la conveniencia de los trabajadores más que para la comodidad de las vacas. Los factores de riesgo de manejo han atraído una gran atención en los últimos años, por lo que el concepto de “comodidad de la vaca” surgió como una ciencia de interés real para buscar medidas que reduzcan la incidencia de las claudicaciones en el rodeo. Por ejemplo, se cree ahora que los bovinos pueden sufrir estrés psicológico cuando un animal dominante interactúa con un animal sumiso. También se piensa que las vacas se estresan cuando permanecen paradas mucho tiempo, o cuando están inactivas durante largos periodos sobre superficies duras. Sin embargo, la corrección de los factores de riesgo asociados con el diseño del establo presenta, a menudo, dificultades financieras insuperables para los productores lecheros.

Un importante estudio llevado a cabo en el Reino Unido ha registrado que los productores lecheros que no tienen conocimientos ni habilidades son aquellos cuyos rodeos presentan las incidencias más altas de claudicaciones. Otro estudio encontró que un observador habilidoso podría identificar 2,5 animales con claudicaciones que un individuo sin tal habilidad. La implicancia de ello es que muchos animales con claudicación permanecerán sin tratamiento. Además, en Australia, donde el ganado pastorea junto a los caminos, hay una incidencia de claudicaciones notablemente mayor en aquellos rodeos en los que el personal de manejo no es paciente ni suave con los animales.

En Suecia, la importancia del bienestar en los rodeos lecheros ya es un problema de interés público. En dicho país, el consumidor esta bien dispuesto a pagar un premio por leche producida en tambo certificados por criterios específicos de bienestar animal (“leche verde”).

El absceso en la pinza es una condición que afecta a los terneros de carne de alrededor de 1 año. La causa de esta alteración desconocida. Sin embargo, evidencia circunstancial sugiere que la permanencia de pie prolongada durante el transporte podría ser un factor. Las leyes actuales en Norteamérica sólo requieren que los bovinos sean descargados cada 48 horas. Para evitar que los animales se caigan y sean pisoteados, son cargados en los camiones en forma muy ajustada. Es posible que el movimiento esté tan restringido que la sangre no pueda movilizarse a través del pie; esto aumentaría la presión dentro de la pezuña, lo que causaría molestias. La mayoría de los abscesos en pinzas han sido encontrados 10 días después del transporte. Éstos causan tanto dolor que los animales pueden echarse y, con frecuencia, contraer neumonía y morir.

IMPORTANCIA ECONÓMICA

Para el cálculo del costo de un solo caso de claudicaciones en una vaca lechera se han considerado los siguientes factores:

Se han realizado muchas estimaciones sobre el costo de casos individuales de claudicación. Una vaca con claudicación le costara al productor unos U$S 350. La estimación de las perdidas experimentadas anualmente en rodeos de alta producción es de varios miles de dólares.

EFECTO DE LA CLAUDICACIÓN SOBRE LA EFICIENCIA REPRODUCTIVA

Cuando una vaca claudica, pierde su estado de dominio entre el resto del rodeo. Se vuelve menos competitiva en relación con las fuentes de agua, el forraje y los concentrados. La claudicación también causa un aumento del intervalo parto-concepción. Una de las razones para que esto suceda es que el dolor asociado disminuye la capacidad de montar durante el estro. Esto, a su vez, reducirá la capacidad del personal para detectar el celo.

Es probable que la vaca pase más tiempo echada, lo cual la predispone a ser lesionada por otras vacas y/o a sufrir úlceras por decúbito. Cuando claudica, una vaca pasa más tiempo echada por cada vez, pero es menos el tiempo total en el día. También pasará más tiempo inactiva en su compartimiento antes de echarse y cambiará posiciones con mucho menor frecuencia mientras está echada.

En un estudio, se describió que las vacas con claudicación tenían una menor tasa de preñez al primer servicio que aquellas del grupo control (17,5% contra 42,6%), así como una mayor incidencia de quistes ováricos (25% contra 11,1%). Las vacas que claudican dentro de los primeros 30 días posteriores al parto tienen mayor incidencia de quistes ováricos, menor probabilidad de preñez y menor fertilidad que las vacas del grupo control.

Otra secuela del estrés puede ser una involución más lento del útero después del parto.

Las endotoxinas bacterianas originadas por degradación de las paredes de los microorganismos (por ej., causada por la acidosis ruminal) tienen un efecto negativo sobre la función ovárica. Las endotoxinas también tienen varios efectos locales directos e indirectos sobre los órganos del cuerpo, incluido el pie.

REGISTROS DE LAS LESIONES DEL PIE

Un registro de la incidencia y la prevalencia de lesiones en el pie de los bovinos es esencial para determinar los factores de riesgo que probablemente estén involucrados en los problemas de claudicación. Ésta es una tarea muy importante para los desvasadores, que deben registrar todas las lesiones que encuentran durante las sesiones de desvasado. Algunas lesiones pueden no haberse desarrollado hasta el estadio en el cual causan claudicación o pueden estar resolviéndose por medio de un apropiado desvasado. Los veterinarios deben brindar más información, sobre todo acerca de la gravedad y el tratamiento de la noxa. Los tamberos deben registrar todos los casos de claudicación, en particular aquellos causados por enfermedades infecciosas tratadas por el personal del tambo. Todos estos datos dan un cuadro abarcativo de los problemas de claudicación del rodeo.

En la actualidad se cuenta con sistemas electrónicos para el registro de datos, los cuales han sido desarrollados por los desvasadores o en colaboración con ellos. Uno de estos sistemas electrónicos fue desarrollado por la National German Agriculture Society. El sistema “LameCow” está disponible en varios idiomas, incluido el inglés. El registro electrónico tiene una orientación hacia el futuro y ofrece muchas ventajas para registrar los datos directamente en el campo de trabajo. Sin embargo, por el momento, los desvasadores prefieren anotar sus hallazgos en una planilla de papel.

CLAUDICACIONES EN DIFERENTES SISTEMAS DE PRODUCCIÓN

La claudicación es a la vez causa y efecto del sistema de manejo de los bovinos.

Producción lechera intensiva

El mayor aumento de la incidencia de claudicaciones ha ocurrido en rodeos lecheros de alta producción con manejo intensivo. Los problemas fueron resultado de un mayor finamiento y de un aumento del tamaño del rodeo. Muchas vacas pasan toda su vida caminando sobre concreto. La restricción de la libertad de movimientos es el resultado de un mal diseño de los establos. Por otro lado, a medida que el tamaño del rodeo aumenta, se tiende a comprar el alimento en diferentes lugares. Esto hace que la calidad del alimento no sea constante, lo que contribuye a un mal manejo nutricional.

Ha habido un aumento notorio en la prevalencia de la dermatitis digital, desde que la enfermedad fue descrita por primera vez en 1974. También se ha observado un aumento de la incidencia de la Laminitis subclínica y de las alteraciones que complican este cuadro.

Manejo de la postura en la producción lechera

En Nueva Zelanda y en el sudoeste de Australia, las vacas lecheras son mantenidas en pasturas. La causa predominante de claudicación es el trauma, que ocurre cuando se lleva a los animales desde la pastura hacia el tambo. Hasta años recientes, las vacas lecheras no recibían suplementos concentrados. Bajo estas circunstancias, la producción de leche era mucho más baja que la alcanzada por rodeos con manejo intensivo, pero la incidencia de claudicaciones era bastante baja. En la actualidad, la tasa de presentación de claudicaciones esta aumentando en los rodeos en los cuales se están administrando suplementos concentrados.

En varios países de Sudamérica se practica el manejo extensivo de las vacas lecheros, pero es común la suplementación de la ración con concentrados. También se suministra ensilado durante los meses de invierno. Bajo estas condiciones, la incidencia de las claudicaciones es mucho más alta que en Australia.

En climas templados, algunos rodeos están sobre pasturas sólo durante los meses de verano. Los períodos de transición (cuando las vacas van a las pasturas por primera vez) y el otoño (cuando están encerradas todo el tiempo) son los momentos en los cuales se pueden observar problemas.

Rodeos de vacas y terneros para carne

Por lo general, los rodeos de carne son mantenidos sobre pasturas todo el año. Puede haber problemas si la calidad de las dietas de invierno es significativamente inferior a la de aquellas presentadas durante la primavera y el verano.

En las praderas canadienses, la incidencia de fisuras verticales es, en promedio, del 17% en los bovinos para carne adultos; en algunos rodeos esta tasa alcanza el 60%. Las mimas condiciones han sido descritas en el sur de Suecia. La causa de estos problemas puede estar relacionada con cambios súbitos en la calidad de la dieta debidos a las variaciones estacionales del clima.

BOVINOS EN FEEDLOT

El principal problema de engordar los novillos es la Laminitis provocada por raciones de alimento compuestas por una relación concentrado: forraje de más de 80:20. Es probable que la falta de ejercicio y los cambios súbitos en los componentes exacerben este problema. En ciertas partes de Norteamérica hay una alta prevalencia de abscesos en la pinza en novillos de 1 año, lo cual se puede deber al estrés del transporte. Este cuadro causa considerables pérdidas económicas. En los feedlot la incidencia de lesiones por trauma es, por lo general, mucho mas alta que en otras poblaciones bovinas.

En Italia, los novillos jóvenes (no castrados) son generalmente mantenidos sobre pisos hechos con listones de madera. Estos animales experimentan Laminitis aguda; la mayoría de estos casos son precipitados por daños traumáticos ocurridos durante las actividades de la monta. El crecimiento excesivo de las pezuñas es también común con este tipo de pisos; esta condición suele causar lesiones en la línea blanca apical, frecuentemente complicadas por el desarrollo de abscesos.

Fuente: Libro Laminitis y claudicaciones. Paul R. Greenough