Un millón de motivos para la producción de embriones

Las principales regiones ganaderas del mundo apuestan a esta tecnología y la Argentina se consolida cada vez más como referente en técnicas embrionarias.

 

Laboratorio OVER y Productos Agroganaderos realizaron una Jornada de Actualización en superovulación (SPO) y transferencia embrionaria, en la cual participaron especialistas en reproducción animal de distintos puntos de la Argentina.

En un complejo en Pilar, Buenos Aires, con cuatro disertaciones a lo largo de toda la jornada, los participantes se llevaron información de todo tipo: cuestiones técnicas, protocolos, casos experimentales, metodologías de gestión e información impositiva para Pymes.

MOTIVAR fue parte del evento y dialogó con el MV Gabriel Bó, presidente del Instituto de Reproducción Animal Córdoba (IRAC) acerca de los programas de producción In vivo e In Vitro en el mundo y también en nuestro país.

“El año que pasó fue muy importante, ya que fue la primera vez que se superó el millón de embriones producidos, según los datos de la Sociedad Internacional de Transferencia de Embriones (IETS)”, sostuvo el MV y aclaró que es la mejor estadística que hay en el mundo.

En el contexto global, Sudamérica es la región con más transferencias realizadas en el mundo, y la segunda región productora.

“Hasta hace pocos años, Brasil era el país que más embriones producía, pero ahora Estados Unidos ocupa ese lugar”, sostuvo Bo. Y agregó: “Frente a esta premisa, estamos viendo cambios en el mundo que, como profesionales, los veterinarios debemos entender y absorber”.

No solo se superó el millón, sino que también se vio un cambio importante en el tipo de embriones que se produce.
“Tradicionalmente, se producían principalmente por superovulación y colecta de embriones denominado In Vivo, y a partir de 2016 a nivel global, los embriones In Vitro los empezaron a superar”, especificó.

Según el especialista internacional, esto está relacionado a dos cuestiones muy importantes: el avance de la tecnología con resultados reproducibles, y con la genómica.

Es decir, con la posibilidad de detectar los animales que van a ser mejores genéticamente desde su nacimiento o inclusive desde el estadio embrionario.

¿Métodos In Vivo o In Vitro?

Es difícil responder a esta pregunta para todos los casos, ya que como dicen los profesionales del rubro, la respuesta es “depende”. Y no necesariamente debe ser una o la otra, sino que se pueden complementar.

“Hoy en día, en Estados Unidos y en Europa, la mayoría de los embriones que se producen son de terneras prepúberes, principalmente de la raza lechera Holstein que se colectan por el método In Vitro. No se puede realizar con la metodología In Vivo por que hay que esperar a que el bovino llegue a la pubertad”, explicó.

En Sudamérica, la situación no es muy diferente ya que también está tomando protagonismo la metodología In Vitro; pero (a diferencia de Estados Unidos y Europa), se utiliza más en los bovinos destinados a producción de carne.

“La otra cuestión está relacionada con el biotipo de animales. En la Argentina, donde también vimos el mismo cambio entre la producción In Vivo-In Vitro, a partir del 2016 se producen más In Vitro que In Vivo”, detalló.
Particularmente se producen más con animales cebuinos -razas Brangus y Braford- donde la producción In Vitro es muy buena debido a que son animales que tienen una alta cantidad de folículos, adaptándose mejor la tecnología.

En cuanto a la transferencia de embriones frescos o congelados, Bo comentó que el 60% de los embriones In Vivo que se transfieren son congelados y el 40% son frescos. En cambio, bajo la metodología In Vitro sucede al revés, el 73% de los que se transfieren son fresco y el 27% congelados.

Otro dato relevante proporcionado por nuestro entrevistado es que con los embriones producidos In Vitro -vitrificados- las tasas de preñez son inferiores a las logradas con los métodos In Vivo. “Las tasas suelen ser de 34-38% con embriones In Vitro vitrificados contra la tasa del 50% que tenés con embriones In Vivo congelados”.
De todas formas, si se apunta a lograr excelentes resultados, el especialista recomienda mezclar embriones de ambas metodologías para tratar de que la preñez sea mayor y se acerque a lo esperable.

Impacto económico en los productores

“Todas las técnicas que tienen un condimento tecnológico, el productor las tiene que entender. No son de aplicación masiva”, aclaró Bó y ejemplificó que, si se compara con la IATF, en el país se hacen alrededor de 3 millones mientras que las transferencias de embriones rondan entre los 55 y 60 mil. Hasta el momento, indicó que la mayoría de los clientes de embriones son las cabañas. “Ven un beneficio económico. En vez de sacar un ternero por vaca por año, con embriones en un año le podés sacar hasta 30 terneros. Se logra una producción mucho más rápida y mayor de animales de elite”, completó Bo en el encuentro auspiciado por el Laboratorio Over y Productos Agroganaderos.

Por otro lado, para productores comerciales de carne, es una técnica que todavía no ha tenido tanta adopción. Sin embargo, “yo creo que los números hoy dan, hay que convencer al productor”, sostuvo y agregó que “producir toros con embriones es bastante más barato”.

Concluyendo con la entrevista, el especialista le mencionó a MOTIVAR que cada vez son más los profesionales de sanidad animal que se involucran en estos temas.

“Veo un crecimiento de la actividad en el país, y que cada vez son más jóvenes los interesados. Veo un buen futuro”, sostuvo.

Además del presidente del IRAC, el Dr. Ariel Valdez (de Valdez & Laurenti) dio una charla acerca de dos tecnologías de transferencia embrionaria: MOET y FIV. Asimismo, el MV Antonio Castelletti y el contador Iván Bulla Gallo, expusieron ante los asistentes temas relacionados con la gestión detrás de la manga e impuestos en las Pymes (las entrevistas completas están ya en www.motivar.com.ar).

01/04/2020

Fuente: MOTIVAR